Actividad para pasar una mañana muy divertida con toda la familia y para que los más pequeños se familiaricen con las técnicas de montaña propias de las vías ferratas y otras disciplinas.
Bajo los paneles solares de la zona del Fòrum, en Barcelona, la gente de Bosc Urbà han equipado un espacio antes escasamente utilizado con tres circuitos de aventura que nos permiten disfrutar de este tipo de itinerarios sin salir de la ciudad.
Fuente: Barcelona Bosc Urbà
Previo pago de la entrada te sirven el material y te hacen un cursillo de uso adecuado. El material de seguridad es exactamente el utilizado en las vía ferratas, doble baga, disipador y polea para tirolina. Asimilados los conceptos generales, empieza la diversión.
El circuito naranja está reservado a los más pequeños, es el más corto y el que discurre a menor altura del suelo. Le sigue el circuito azul, de mayor altura, dificultad y longitud, con algún paso ya de cierta dificultad. Finalmente encontramos el circuito rojo un poco más alto (a 9 metros del suelo) y bastante más largo y difícil que los anteriores, donde algún padre pasará sus apuros por la gran variedad de pasos que hay que superar. Acaba con una larga tirolina de 120 metros. Si se tiene ganas de más se puede combinar con el circuito azul.
Actividad perfecta para pasar una mañana divertida y simplemente disfrutar de la aventura con familia y amigos. También para un día en el que no podamos salir de la ciudad e incluso para iniciar a los más pequeños o algún amigo antes de llevarlo a una vía ferrata.
Bajo los paneles solares de la zona del Fòrum, en Barcelona, la gente de Bosc Urbà han equipado un espacio antes escasamente utilizado con tres circuitos de aventura que nos permiten disfrutar de este tipo de itinerarios sin salir de la ciudad.
Fuente: Barcelona Bosc Urbà
Previo pago de la entrada te sirven el material y te hacen un cursillo de uso adecuado. El material de seguridad es exactamente el utilizado en las vía ferratas, doble baga, disipador y polea para tirolina. Asimilados los conceptos generales, empieza la diversión.
El circuito naranja está reservado a los más pequeños, es el más corto y el que discurre a menor altura del suelo. Le sigue el circuito azul, de mayor altura, dificultad y longitud, con algún paso ya de cierta dificultad. Finalmente encontramos el circuito rojo un poco más alto (a 9 metros del suelo) y bastante más largo y difícil que los anteriores, donde algún padre pasará sus apuros por la gran variedad de pasos que hay que superar. Acaba con una larga tirolina de 120 metros. Si se tiene ganas de más se puede combinar con el circuito azul.
Actividad perfecta para pasar una mañana divertida y simplemente disfrutar de la aventura con familia y amigos. También para un día en el que no podamos salir de la ciudad e incluso para iniciar a los más pequeños o algún amigo antes de llevarlo a una vía ferrata.





